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No se te ocurra enfermarte

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Peligra tu vida

Por: FERLEY HENAO OSPINA

Los ministros de salud lo han «perfeccionado» todo, durante estos últimos 20 años, a favor de los mercaderes de la vida y en detrimento de los enfermos y de sus familias.

Han puesto en juego la salud y la vida de millones de ciudadanos de todas las edades y particularmente, de quienes trabajan y estudian o de los que ya están en la menospreciada “Tercera Edad”.

Todo el sistema está diseñado para que sea una verdadera proeza cualquier trámite.  Una persona con todos los equipos disponibles, computador, celular, teléfono fijo, internet, etc. puede tardar medio día, días enteros y hasta varios días para conseguir una cita, un turno, una programación de cirugía, un simple procedimiento o cualquier forma de atención a la salud. Imagínense ustedes las familias que no disponen de estos recursos. ¿Los patronos, en el caso de los que trabajan y los profesores, en el caso de los que estudian estarán dispuestos a conceder todo ese tiempo para que lo dediquen a diligencias con las EPS, tanto para ellos como para sus familiares enfermos o adultos mayores?

Con razón Carolina Corcho, Presidente de la Corporación Latinoamericana Sur y Vicepresidente de la Asociación Médica Colombiana, establece que más de 1,4 millones de colombianos han fallecido por inasistencia y negligencia médica, en entrevista de Fails TV por Cablenoticias. Véala aquí:

Entrevista a Carolina Corcho, Presidente de la Corporación Lationoamericana Sur y Vicepresidente de la Federación Médica Colombiana

Este sistema ha quedado así desde cuando decidieron volver la salud un negocio, el terrible negocio con salud y la vida. Han pasado, estos últimos 20 años, por el ministerio de salud Juan Luis Londoño 2002-2003; Diego Palacio 2003-2010; Mauricio Santamaría 2010-2012; Beatriz Londoño 2012, pero esto empeoró desde cuando llegó a ser Ministro Alejandro Gaviria 2012-2018 periodo en el que presentó la reforma a la salud No. 210 de 2013 redactada por él con el actual ministro de Salud de Duque, Fernando Ruiz que está en el cargo desde 2018.

Gaviria y Ruiz autores de la inequitativa reforma a la salud (proyecto de ley ordinaria No. 210 de 2013) rechazada por médicos y pacientes porque en ella prima la sostenibilidad financiera sobre la atención en salud, restringe el acceso al derecho a la salud y vulnera la red pública hospitalaria, de acuerdo con los comunicados oficiales de La Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR) y además fue presentado al congreso sin conciliar con la Asociación de Pacientes de Colombia. “La actual reforma a la salud debería solucionar todos los males, pero lo que cursa en el Congreso no resuelve ninguno… Hay una perversidad peor y en esta reforma se legaliza el robo por parte de las EPS, que se llamarán Gestores, pero ganarán tanto por los servicios que prestan como por los que dejen de prestar”

indicó, en su momento, en Blu Radio el Secretario de Salud de Bogotá, Aldo Cadena, refiriéndose a la reforma de Alejandro Gaviria.

Para tener una idea de las absurdas trabas que se le imponen a los usuarios, cito dos ejemplos, en los cuales no daré nombres de las víctimas de este sistema, ni de las EPS beneficiarias del mismo, un ejemplo es de una señora y otro un señor, ambos casos, mayores de 60 años (Adultos mayores):

Caso de la señora de 65 años: Día 1, el neurólogo ordena una telemetría y una cita con neurocirujano. Desde el día 1 hasta el día 16 no es posible entrar a la plataforma de la EPS porque está bloqueada. Son 16 días que se perdieron en términos de salud y de riesgo para la vida de esta persona. Había que buscar una solución al problema y se acudió a llamadas telefónicas a los números registrados para citas, pero nunca los contestaron (¿También estaban bloqueados?), la señora fue personalmente a la oficina de su EPS y le dijeron que allí no hay como la atiendan sin un turno, pero los turnos se consiguen en la plataforma que está bloqueada. Por otros medios, usando los teléfonos administrativos se logró llegar a alguien para conseguir un turno. La atendieron el día 17. Ahí logro destrabarse este enjambre.

Todo esto trajo como consecuencia que el proceso se atrasara 16 DÍAS cruciales para la salud y para la vida de la señora y continúan las demoras: Apenas en agosto le pudieron hacer la telemetría y hasta septiembre pudo tener la cita con el neurocirujano (4 meses después).

Caso del señor de 73 años: Día 1, el urólogo expide orden PRIORITARIA para cirugía de próstata. Comienza el viacrucis para conseguir que la programen, trámite que corresponde ya a la clínica. Había que volver a pedir citas y a tomar exámenes de laboratorio. La primera nueva cita con el urólogo, pero esta vez con el de la clínica y con esa evaluación pasar a conseguir cita con el anestesiólogo. El urólogo exigió otros exámenes de laboratorio entre ellos algunos que ya habían sido tomados y el anestesiólogo también solicitó más análisis. Es posible que, por el tiempo trascurrido entre uno y otro análisis, perdieron vigencia algunos de ellos.

70 días después, por fin este adulto mayor pudo llegar al anestesiólogo que se suponía era la barrera final. Ya superado este obstáculo le dijeron que entonces hay que proceder a cancelar el Copago. Lo canceló el día 73.  Después de cancelado el copago, además de los 73 días perdidos en tramitología, comenzó otro viacrucis: Es en una plataforma en la que se entra, por ejemplo, a las 8:00 a.m. y puede estar allí hasta las 12;00 m sin que le hayan atendido. Ya cumplió 110 días sin que le programen la cirugía, 73 días en trámites antes del copago y 37 días después de efectuado el copago.

Le han contestado que no se sabe cuándo y que lo único es que tiene que hacer es esperar que lo llamen. Como no lo llaman y han transcurrido 37 días desde que hizo el copago, intentó nuevamente y la respuesta escrita es la siguiente: “Le informo que aún no se han llamado para la programación de la cirugía ya que el equipo con el cual se realizan está en mantenimiento y aún no hemos recibido aval por parte de biotécnica para dichas programaciones”

A lo anterior el desesperado paciente preguntó: ¿Para cuándo se supone que está eso resuelto?

Y la respuesta textual fue la siguiente: “En el momento ya el equipo está apto para la programación de la cirugía. Aún no contamos con aval ni una fecha estipulada”.

Lo peor, es que como la nueva reforma a la salud, redactada entre el Ministro de Salud de Santos, Alejandro Gaviria y el Ministro de Salud de Duque, Fernando Ruiz, le redujo derechos a los usuarios y le incrementó privilegios y prebendas a las EPS y que además les pagan por los servicios que prestan como por los que dejen de prestar, éstas consideran que el ciudadano no tiene ningún derecho y que por lo tanto no le tienen que dar ninguna respuesta.

Si esto lo analizamos en forma concreta, las cifras son escalofriantes. Las muertes derivadas de la barbarie que ha significado este sistema de salud, representan las de tres conflictos armados de Colombia, 56 Armeros, 11 veces la cantidad de muertos por Covid-19 y muchos etcéteras más, por esa razón, la próxima semana presentaremos un análisis comparativo de cifras que nos permitan dejar claras estas realidades.

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